Chiloé: nuevos destinos

Chiloé: nuevos destinos

Un viaje por comunas alejadas del ruido urbano, directo a las raíces de nuestro país. Haciendo frente al avasallador progreso occidental, los isleños salvaguardan una identidad propia que contrasta con las pretensiones del Chile actual.
Por Sergio Villagran,

Quienes visitan Chiloé descubren una provincia llena de mística y encanto. Ubicado setenta kilómetros al sur de Puerto Montt, se presenta como la continuación de la cordillera de costa, cortada por el canal de Chacao y por el mar interior, que inunda el valle central desde el Seno de Reloncaví hacia el sur.

Chilhué (lugar de gaviotas) era el nombre original. Procedente del mapudungun, hacía referencia a las gaviotas chelles que habitan estas islas. Si bien los españoles bautizaron el territorio como Nueva Galicia (alusión a la tierra de Rodrigo de Quiroga, gobernador de Chile por esos años), el nombre que predominó entre los locales fue Chiloé, siendo el que se mantiene hasta el día de hoy.

Sus primeros habitantes fueron los chonos, nómades canoeros que deambulaban por los canales entre el sur del Archipiélago de Chiloé y la Península de Taitao. Se trasladaban en ‘dalcas’, embarcaciones de tres tablones curvos, unidos con lianas. Posteriormente, los huilliches, amenazados por los araucanos y las erupciones volcánicas, se desplazaron hacia el sur y se asentaron en la Isla Grande de Chiloé. La mezcla de las dos tribus engendró una raza que sabía navegar y cazar como los chonos, de la misma forma que percibían el pastoreo y agricultura por la sangre mapuche. Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, el mestizaje terminó por dar origen a los chilotes.

El contacto aborigen y europeo dio una identidad única a este pueblo. Su lenguaje sonoro y con términos indígenas se distingue del castellano que se habla en el resto del país. Los jesuitas y franciscanos que comenzaron a llegar a principios del siglo XVII dejaron una herencia artística marcada por los estilos barroco, neoclásico y neogótico, reconocidos en la arquitectura eclesiástica chilota. La religión —sin embargo— no logró desarraigarlos de sus deidades paganas. En algún momento, llegaron a estar pintados Jesucristo y personajes mitológicos como el Trauco y la Pincoya dentro de la misma iglesia.

Las tradiciones y mitos del archipiélago enamoran a turistas de todo el mundo. Es lo que diferencia a Chiloé entre los destinos nacionales. Los que suban al transbordador en Pargua, deben considerar que para entender su cultura no basta un día. Son casi cuarenta islas subdivididas en diez comunas.

Turismo sustentable

El turismo rural y ecoturismo han ido ganando terreno los últimos años. El Gobierno de Chile apoya a las empresas de este rubro a través del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y de CORFO, que aportó cuarenta millones de pesos a emprendimientos turísticos en distintas localidades de la provincia. La inversión estatal se incrementó más que en cualquier otro período, se pretende exportar a Chiloé como un lugar para vacacionar. “Esta iniciativa busca consolidar a Chiloé como un destino para todo el año y no sólo en época estival. Invitamos a todos los que quieran empaparse de la cultura y folclor, que vengan a vivir la aventura y vean que Chiloé es más que palafitos.”, expresa Mauricio López, director de Programa del Nodo Promoción de CORFO.

Evitando las rutas turísticas tradicionales (Ancud, Castro, Dalcahue), notaremos que en el campo existe un potencial subestimado, lugares que no se venden a través de agencias de viaje. Un ejemplo son Quinchao y Lemuy, segunda y tercera isla más grande del archipiélago. Su valor agregado es justamente ese, no ser parte de la oferta corriente y apuntar al sector que busca lo especial. Gracias a esto se pueden apreciar las costumbres chilotas en primera persona. Son destinos exclusivos para quienes buscan aprender de su economía de subsistencia, la gastronomía mestiza; así como escuchar las incontables historias de brujos.

A 35 kilómetros de la ciudad de Ancud se encuentra la localidad de Chepu (“lugar de encuentro” en mapudungun), reconocida por una gran hoya hidrográfica —conformada por ocho ríos— que alberga parte importante de la avifauna autóctona. El terremoto de 1960 transformó antiguos bosques de coihues, olivillos y arrayanes en una red de humedales que hoy son hogar de un sinnúmero de aves acuáticas y migratorias, como el flamenco chileno o el zarapito de pico recto.

El Sindicato de Pescadores Mar Adentro (Chepu), junto a distintas autoridades, entre las que destacaron el alcalde de Ancud, Carlos Gómez, y el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Pablo Berazaluce, inauguraron el pasado 9 de agosto el “Muelle de la Luz”. Construido en la desembocadura del río Chepu por el artista Marcelo Orellana, formará parte de una trilogía de muelles en la costa pacífico, junto al Muelle de las Almas de Cucao, y próximamente el Muelle del Tiempo de Punta Pilol. Un atractivo más para la temporada estival, cuando los pescadores dejen las mallas y carnadas para atender pasajeros.

Más que una isla

Los constantes movimientos de barcos y ferrys también forman parte del patrimonio cultural. La Goleta Ancud es, sin duda, el motivo de mayor orgullo naval para los lugareños. Esta nave de guerra zarpó un 22 de mayo de 1843 con la misión de tomar posesión del estrecho de Magallanes. En su tripulación figuraba el naturalista alemán Bernardo Philippi, posteriormente contratado por el gobierno de Manuel Bulnes para planificar la colonización del sur de Chile.

Después de los canales de Chacao y Moraleda, uno de los más activos es el de Dalcahue. Sorteando sólo 700 metros, las embarcaciones van de ida y vuelta cada diez minutos hasta la Isla Quinchao. Dos pueblos y una pequeña villa del mismo nombre de la isla se sitúan dentro de ésta. La comuna posee tres de las dieciséis iglesias declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el 30 de noviembre del año 2000.

Curaco de Vélez: En 1626 se crean las primeras encomiendas y llegan los jesuitas, no obstante, su fundación se remonta a 1660. Aquí se produjo la última batalla entre huilliches y españoles. Durante el mes de enero se desarrolla la Feria de Aves, Artesanía y Turismo (FAVAT). Tiene alrededor de 3700 habitantes.

Achao: Capital comunal de Quinchao. Es el pueblo más grande de la isla, con aproximadamente 4300 habitantes. Su iglesia, Santa María de Loreto, es la más antigua del archipiélago (1730).

Quinchao: Villa ubicada en el extremo oriental de la isla. La Iglesia Nuestra Señora de Gracia de Quinchao (1880), Monumento Nacional al igual que las otras quince, es la más grande del Archipiélago de Chiloé.

Parte de la Isla Quinchao se comparte con la comuna de Curaco de Vélez. La comuna de Quinchao también abarca un conjunto de islas más pequeñas, constituido por Alao, Apiao, Chaulinec, Caguach, Linlín, Llingua, Meulín, Quenac y Teuquelín. La Iglesia Jesus Nazareno de Caguach es el tercer templo patrimonial de la lista. Aquí se realiza una de las festividades más representativas de la provincia, la peregrinación del Jesús Nazareno de Caguach, culto iniciado por el Fray Hilario Martínez en 1778.

A minutos de la comuna de Chonchi se encuentra el embarcadero de Huicha. Desde allí se realizan los traslados hasta Chulchuy, punto de llegada a Isla Lemuy. El censo del año 2002 estimó que el cien por ciento de la población lemuyana es rural, estándar que todavía se mantiene según datos de la Municipalidad de Puqueldón. Esta comuna comprende la totalidad de la Isla Lemuy, y su población asciende a unos 4500 habitantes. Mirando desde la costa este, el puntiagudo volcán Corcovado (2300 msnm) adorna la panorámica hacia la Cordillera de los Andes. Las iglesias de Aldachildo, Ichuac y Detif son sus estandartes patrimoniales.

Todas las iglesias mencionadas forman parte de la Escuela Chilota de Arquitectura en Madera, organización reconocida mundialmente por construir edificios de gran envergadura utilizando solamente materias primas nativas (alerce, ciprés, entre otras), además de ensamblar las piezas con tarugos de madera por falta de clavos.

SEMINARIO SOBRE COMPETITIVIDAD EN EL RUBRO TURISTICO

Muy exitoso resultó este evento seminario, realizado en el Hotel Panamericano de la ciudad de Ancud Chiloé.
Este seminario fue expuesto por distintos académicos, de los cuales resaltamos lo expuesto por Katerina Veloso, magister en Gestión e Innovación turísticas, de la Universidad Austral.
Katerina nos expone sobre los factores de Competitividad Turística, que ayudarán a ser más innovadores a cada emprendedor DEL NODO de promoción turística de Chiloé. Son muchas y cuantiosas las herramientas, a las cuales este nodo puede acceder y todas a la mano, para poder optimizar todos los recursos que poseemos en nuestro alrededor y que se pueden aplicar a cada emprendimiento.
Llama la atención los distintos métodos, que cada emprendedor ha usado para dar a conocer sus negocios en si. Y así fue como Jaime Pérez de turismo Yayanes, nos sorprende con su “psicoturismo”, término que él le ha dado a unos de los servicios, y que al parecer ha causado mucha atracción para toda persona, que visita este lodge, que aparte de disfrutar toda su belleza paradisiaca, permite revivir gratos momentos en compas con la naturaleza, pero su principal objetivo, es el encuentro con uno mismo.
Otros Emprendedores como es el caso de Martin Sicher, propietario del Hostal Nuevo Mundo de Ancud, y expone de cómo ha explotado al máximo todos los servicios que internet pone a disposición para sus usuarios. Es así como nos narra el especial uso de las redes sociales, pero más aún, las promociones especiales de este hostal a través de su sitio web, y como le ha permitido extender sus fronteras tanto dentro del país, como el extranjero.
El seminario y/o encuentro con este NODO, tuvo una duración de 5 horas aproximadamente, y conto con buena asistencia a la vez muy participativa.
Al termino de este seminario, se dirige a este evento el director del nodo,, Mauricio López, quien aparte de agradecer la gran asistencia y participación a este seminario y encuentro, invita a los asistente a ser osados, y atreverse a dar un primer paso a la innovación, pues el emprendimiento ya está. Solo hay que continuar unidos para fortalecerse y así entregar el mejor servicio a los futuros visitantes o turistas a esta gran isla. Chiloe.

Por Sergio Villagrán. Puerto a Puerto.

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