¿Descentralizar o derechamente cambiar la constitución?

¿Descentralizar o derechamente cambiar la constitución?
¿Descentralizar o derechamente cambiar la constitución?

 “Las regiones son exportadoras de riqueza y administradoras de pobreza”:

¿Descentralizar o derechamente cambiar la constitución?

Bibliografía, encuentros ciudadanos, incluso hasta voluntades políticas de todos los partidos están en sintonía, todos buscan un cambio, pero se desconoce lo que realmente implica este proceso. Voces desde la academia, diputados, y actores de distinto ámbito de la sociedad civil, tratan de dar respuesta a un proceso que cada vez está más cerca. El 2020 elegiremos a nuestros gobernadores regionales, pero desconocemos el real valor de aquello o si es realmente lo que necesitamos actualmente en nuestra administración.

Cuando se habla de descentralización, generalmente se está  hablando de descentralización del Estado, y en concreto del aparato gubernamental. Más específicamente, refiere a si es posible  definir el nivel de gobierno (existente o no) al cual le corresponde tomar una determinada decisión, definir una política o administrar ciertos recursos. En ese sentido la descentralización de refiere al traspaso de competencias, autoridad o recursos desde el nivel central de gobierno hacia los niveles regionales, provinciales o locales (Szmulewicz y Saffirio en ¿Qué políticas públicas para Chile?, Centro de Estudios del Desarrollo).

La descentralización desde las Ciencias Políticas

Para Gerardo González, académico de la Universidad de Los Lagos y Dr. en Ciencia Política y Administración, si bien es imperativo obtener mayores y mejores niveles de descentralización para las regiones, la última vez que se nombró la palabra “Descentralización” en una constitución fue en la de 1925, consagrando en la del 80 un estado unitario de carácter presidencialista.

Según el académico, el actual modelo político institucional no está a la altura ni se condice con los nuevos tiempos que vive nuestro país. Precisando, que al estar estipulado en la constitución del 80, lo que se ha hecho es avalar el modelo, incorporando modificaciones menores, como la creación de algunas regiones pero la estructura y funcionamiento nunca se han alterado, a tal punto que después de 28 años de democracia aún las regiones no eligen a sus máximas autoridades. “Las regiones son exportadoras de riqueza y administradoras de pobreza”, ya que no siquiera pueden administrar los recursos que generan, sólo pueden hacerlo una vez que el centro redestina esos recursos con sus propios criterios y salvaguardando siempre el interés de la capital por sobre el de las regiones.

 

¿Por qué nos ha costado tanto descentralizar el modelo, si encuestas ciudadanas y se entiende que voluntades políticas están de acuerdo en descentralizar?

 

Las “regiones” como tal, fueron un recurso utilizado en 1974 para garantizar la soberanía en el territorio nacional y también, para disfrazar la existencia del Estado Unitario con su profunda centralización y presidencialismo que garantizan directamente la subordinación de las regiones con la capital Santiago. El grado de contradicciones en el modelo institucional chileno que avala el centralismo es tal, que en Chile como existen regiones, entonces debiese haber un Estado Regional y no uno Unitario como sí lo es en Italia o Alemania, en donde incluso se garantiza la aplicación y administración de impuestos regionales propios.

 

¿Cómo se debiera abordar y por dónde debiera comenzar un proceso de descentralización?

Los conceptos de descentralización, delegación, desconcentración y deslocalización, son conceptos propios del Estado Unitario por lo que cuando se atiende a alguno de ellos directa e indirectamente estamos refiriéndonos a las características y funcionamiento de este tipo de Estado. Por lo tanto, el concepto de descentralización, es una especie de trampa de la cual se valen los Estados Unitarios para entregar espacios de administración, pero no de recursos ni de autonomía y menos aún de entrega de poder para las regiones. Un verdadero proceso de descentralización debería canalizarse a través de un cambio directo en la Constitución Política vía proyecto patrocinado por el ejecutivo o legislativo.

 

¿Cómo se verían beneficiadas las regiones y en particular la Región de Los Lagos? 

Aún es incierto decir cómo se verá beneficiada o no la Región de Los Lagos y las demás regiones con una de las reformas más significativas de la descentralización en Chile y que tiene que ver con la elección de los/as Intendentes (Gobernadores Regionales), la incertidumbre y grandes dudas apuntan a que puede ser una figura decorativa del sistema sin potestades y sin recursos, o tener lo mínimo de facultades. Mientras no exista otro tipo de Estado con otro diseño político institucional, grandes cambios como hemos visto hasta ahora, no van a existir.

 

La CChC en el empoderamiento de las regiones

Pese a este escenario, donde una nueva constitución pareciera ser el proyecto a seguir, más allá de un proceso descentralizador, la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC), ha articulado un trabajo en regiones con la sociedad civil para empoderar los gobiernos locales.

 

Jan Gysling, presidente de la CChC en Punta Arenas,  quien ha liderado este proceso en regiones se refirió al documento que recopila las 7 principales propuestas desde las regiones para construir Chile. “Todas las propuestas que se levantaron responden a un proceso que llevamos a cabo el año pasado a partir de agosto y se llamó Construyamos Chile desde las Regiones, propuestas de descentralización para el desarrollo. En este proyecto lo que hicimos fue juntar a la comunidad local en 19 ciudades de Chile, convocamos a representantes de distintos sectores y los invitamos a hacer un análisis de cuáles son los principales potenciales que tiene el territorio donde cada uno de ellos vive, cuales son las principales limitantes que impiden avanzar hacia el desarrollo, tanto económico como social”.

La primera de estas propuestas hace referencia a la articulación interregional para el desarrollo sostenible, lo que se traduciría en generar una macrozona que permita la asociatividad de regiones y territorios en los distintos ámbitos de desarrollo. Ya que, si bien en países de la OCDE la integración de territorios en macrorregiones ha sido la tendencia en el último tiempo (como Brasil o Francia), al contrario de esta tendencia mundial, el modelo político administrativo de Chile,  ha aumentado la atomización del territorio nacional y el incremento de la cantidad de regiones.

La segunda, busca definir instrumentos para un ordenamiento territorial coherente con las estrategias de desarrollo, como herramienta de gestión estable y efectiva, ya que Chile cuenta con instrumentos de este tipo, pero han ido perdiendo fuerza con el tiempo. La tercera, apunta al fortalecimiento de la democracia, los liderazgos y la autonomía administrativa de los territorios. Por ejemplo, Chile es el único país en América Latina y de la OCDE que no elige democráticamente a sus autoridades regionales, pese a que en la Encuesta Bicentenarios UC 2013 el 89% de los chilenos está a favor de que las regiones elijan a sus propias autoridades políticas.

La cuarta propuesta apunta a la creación de una estrategia fiscal de avance progresivo que potencie el desarrollo equilibrado del territorio. En la misma Encuesta Bicentenario UC 2013, el 83% de los chilenos está a favor de que las regiones dispongan de sus recursos y manejen su propio presupuesto. Es más, en países de la OCDE el 45% de la inversión pública es decidida por gobiernos subnacionales, mientras que en Chile esta cifra alcanza solo el 18%.

La quinta hace mención a la articulación de estrategias de desarrollo productivo con políticas de formación y atracción de talentos. Las últimas dos propuestas hacen referencia a planes maestros de inversión en infraestructura con miradas de largo plazo y alineados con las estrategias de desarrollo; y contar con una política de estado que convierta al turismo en un sector económico estratégico.

Por su parte, Fernando González, presidente de la cámara en Puerto Montt, señaló que al igual que en otras ciudades, el transporte, conectividad, capital humano y turismo, son los ejes centrales de las demandas territoriales, destacando que “respecto a las siete propuestas nacionales para el desarrollo regional, con agrado vemos que éstas incorporan nuestras ideas de desarrollo, y cómo se gestan desde territorios tan disímiles propuestas transversales y consensuadas que hacen de las necesidades regionales una sola”.

Espacios de reflexión a nivel local

La sociedad organizada ha dado los espacios para discutir y reflexionar con respecto a lo que se nos viene. En este contexto, la carrera de Ciencias Políticas y Administrativas de la Universidad de Los Lagos, organizó el primer seminario regional de políticas públicas ¿Existen políticas públicas regionales y locales?. Para dar respuesta a esto se incluía en el programa a diversos actores regionales y nacionales, destacando la participación de profesionales del Centro de Estudios del Desarrollo (C.E.D.) y algunos diputados del distrito 26. Si bien todos coincidían en que no existen políticas públicas regionales, también afirmaban que estamos en el mejor escenario para lograrlo.

En la ocasión, Alejandro Bernales, diputado del Frente Amplio, al preguntarle por un eventual proceso descentralizador, manifestó que “estamos más que de acuerdo con que debe ocurrir, ahora, dentro de esa mirada tenemos dos focos, uno tiene que ver con una agenda que impulsa los tributos regionales para que las empresas apoyen y sean parte de los ingresos que puedan manejar los nuevos gobernadores regionales, y lo otro es el fomento a la participación ciudadana, hay muchos proyectos polémicos (ruta metropolitana, puente Chacao) en los que no se ha hecho un plebiscito, en donde todos podamos opinar qué nos parecen las obras que se van a construir”.

Por otro lado, el diputado Alejandro Santana (R.N.), coincide en su urgencia y también en la vinculación ciudadana que debe haber en este proceso. “La descentralización es justa y necesaria, tanto a nivel regional como local y en esa línea el proyecto de ley donde se va a elegir un gobernador regional con atribuciones de mayor autonomía en la administración financiera como también en la definición de políticas públicas es un camino, pero hay que seguir avanzando con mayor participación ciudadana”, concluyó el parlamentario.